Los restos del Programa Espacial Soviético


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    El fotógrafo ruso Ralph Mirebs acaba de publicar una de las series de fotos más tristes acerca de la exploración espacial. Entró en un hangar abandonado en el cosmódromo de Baikonur, donde encontró 2 Burans—prototipo de lanzadera espacial soviética- que están lentamente deteriorándose en su "cripta".
    El programa Buran soviético se mantuvo durante casi dos décadas (de 1974 a 1993), y sólo completó un vuelo orbital automatizado antes de que el proyecto fuera cancelado debido a problemas de financiación tras el colapso de la Unión Soviética.
    En las fotos que se muestran abajo, se pueden observar dos lanzaderas Buran, sin utilizar siquiera en el hangar. Esta increíble superestructura se construyó originalmente para el ensamblaje del cohete lunar N1, y después usada para el mantenimiento de los orbitadores, por tanto, el papel de estas estructuras era muy similar al VAB (edificios de ensamblaje vertical) de la NASA.
    Una de las dos lanzaderas es la OK-1K2, denominada Ptichka (pajarito), la cual estaba prácticamente lista para un vuelo espacial en 1992. Iba a realizar un segundo vuelo en modo automático, estando planeado que se uniera a la estación espacial MIR. La segunda lanzadera, es un modelo a escala real para la realización de tests. Es verdaderamente triste verlas en el estado actual en el que se encuentran.



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    Tenía hasta campo de minigolf



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    Todo ese esfuerzo e inversión abandonados es una pena



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    que pasada de fotos, eso se puede visitar?



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    Increible, Gracias por el aporte.



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    @Label dijo:

    que pasada de fotos, eso se puede visitar?

    La verdad es que no tiene pinta de estar muy vigilado xD

    Llamaremos a la familia Heredia y verás como eso desaparece en dos días.



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    que guapada



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    Ahora se cumplen 25 años desde que el transbordador espacial Burán llevase a cabo su primer y único vuelo. El 15 de noviembre de 1988 la joya de la corona del programa espacial soviético despegó desde Baikonur a lomos del segundo cohete Energía. Tras dar una vuelta a la Tierra, aterrizó de forma totalmente automática, culminando así el programa más complejo y caro de la historia de la cosmonáutica. Un cuarto de siglo después, el Burán sigue guardando con celo algunos secretos.

    1- Hubo más de un Burán

    Después de un cuarto de siglo hablando del Burán -así, en singular- es normal que mucha gente piense que solamente se construyó un transbordador espacial dentro del programa Energía-Burán. Efectivamente, sólo se construyó uno con ese nombre, pero existieron otras lanzaderas. La confusión surge al mezclar el nombre del programa en general, Burán, con el de la única lanzadera que voló el 15 de noviembre de 1988, también llamada Burán (‘tormenta de nieve’ en ruso).

    Los planes originales pasaban por la construcción de al menos cinco transbordadores espaciales, pero sólo se comenzó el montaje de cuatro unidades de vuelo. Únicamente dos se finalizaron casi en su totalidad, el Burán 1K (1.01) y el orbitador 2K (1.02), mientras que la lanzadera 3K (2.01) se completó a la mitad aproximadamente. Y no sólo eso. Además de las lanzaderas espaciales se construyeron otros diez ejemplares para todo tipo de pruebas atmosféricas y en tierra.

    2- El Burán debía haberse llamado Baikal

    Originalmente, y para evitar precisamente el tipo de confusión del que hablábamos más arriba, la lanzadera 1K no debía haberse llamado Burán, sino Baikal. De hecho, cuando el orbitador 1K llegó al cosmódromo de Baikonur el 11 de diciembre de 1985 a lomos del avión VM-T Atlant tenía este nombre pintado en sus laterales. La denominación se mantuvo hasta la primavera de 1988, cuando a pocos meses del lanzamiento las autoridades de NPO Energía decidieron ponerle a la nave el mismo nombre que al proyecto en su conjunto. La jugada tenía como objetivo dar una mayor visibilidad al programa, que por entonces corría un serio riesgo de ser cancelado sin llevar a cabo un solo vuelo.

    3- ¿Una copia del shuttle norteamericano?

    Se suele decir que el Burán era una simple copia del transbordador espacial estadounidense. Dejando a un lado que no existe nada de ‘simple’ en fabricar una nave espacial de cien toneladas reutilizable y con alas, esta afirmación es falsa. Es verdad que el Burán era externamente idéntico al shuttle. Y no por casualidad. Los militares soviéticos habían obligado a la oficina de diseño NPO Mólniya de Gleb Lozino-Lozinsky a imitar el aspecto externo y las capacidades del transbordador norteamericano. Para el Kremlin el shuttle era una amenaza temible con un potencial desconocido y querían disponer de un dispositivo igual para contrarrestarlo. Pero NPO Mólniya y NPO Energía -el contratista principal- terminaron por diseñar un vehículo que presentaba varias diferencias con su homólogo de al otro lado el charco. Las más importantes eran:

    • Capacidad de realizar vuelos sin tripulación, una característica de la que jamás disfrutó el shuttle.
    • Ausencia de motores principales. Mientras que el transbordador norteamericano llevaba en la parte trasera tres motores SSME, el Burán sólo tenía el sistema de maniobra orbital. Los motores principales RD-0120 -equivalentes a los SSME, pero no reutilizables- estaban situados en el bloque central del cohete Energía.
    • Uso de queroseno y oxígeno líquido. El Burán fue la primera -y única hasta la fecha- nave espacial tripulada que usaba queroseno y oxígeno líquido como combustible para el sistema de maniobra orbital. Lo normal es que las naves usen combustibles hipergólicos para este fin, como era el caso del shuttle.
    • Otras diferencias: el Burán podía transportar hasta diez cosmonautas, frente a un máximo de ocho en el caso del transbordador. Además, el tren de aterrizaje delantero estaba situado más atrás y su longitud era mayor, para reducir así la rotación y la fuerza de del impacto contra las ruedas. Por otro lado, las lanzaderas del programa Burán debían haber llevado dos brazos robot en vez del único que transportaba el transbordador de EEUU y hubieran sido capaces de permanecer hasta un mes en órbita (frente a 17 días del shuttle).

    4- Los ‘buranes’ que nunca fueron

    Si el Burán te parece una copia del shuttle, eso es porque no has visto el OS-120, una de las primeras versiones del proyecto. Si los militares soviéticos querían una copia del transbordador de la NASA, eso es lo que iban a tener. O al menos eso fue lo que debió pensar el jefe de NPO Energía Valentín Glushkó. El OS-120 poseía un aspecto similar al shuttle, incluyendo los tres motores principales RD-0120 localizados en la parte trasera. Por su parte, el OK-92, otra propuesta, también usaba un diseño distinto, especialmente en lo relativo al sistema de propulsión orbital, además de emplear un cohete Energía con sólo tres -en vez de cuatro- motores RD-0120 y con una distinta configuración de los aceleradores laterales. Pero más curioso aún era el MKT-VP, la primera versión del Burán propuesta en 1975 por Glushkó. El MKT-VP tenía forma de cuerpo sustentador con alas cortas y habría aterrizado mediante el despliegue de numerosos paracaídas.

    5- Una montaña rusa para escapar

    Como decíamos antes, las lanzaderas del programa Burán eran capaces de transportar una tripulación de hasta diez personas. A falta de una torre de escape como en las Soyuz, para evacuarlas de la rampa en caso de que surgiese una emergencia durante el lanzamiento se ideó un sistema muy curioso consistente en una serie de carricoches que se desplazaban sobre rieles por el interior de un tubo hasta un búnker subterráneo cerca del Área 110 de Baikonur. Toda una montaña rusa espacial para escapar de un posible desastre. Por cierto, y ya que hablamos de escapes, el traje de presión Strizh que debían haber llevado los tripulantes del Burán -derivado del Sokol KV2 de las Soyuz- se puede ver normalmente con un color marrón. La versión de vuelo hubiese llevado una capa superior plateada ablativa para proteger al tripulante en caso de eyección durante el despegue.

    6- Por favor, no existió ninguna lanzadera soviética llamada Ptichka

    Uno de los mitos más indestructibles del programa Burán es que la segunda lanzadera, la 2K, debía haberse llamado Ptichka (‘pajarillo’). Es falso. El origen de este rumor tuvo lugar en los años 90 por culpa de una incorrecta traducción mezclada con un malentendido. La lanzadera 2K nunca recibió ningún nombre oficial, aunque los rumores apuntan a que hubiera podido llamarse Burya (‘tormenta’).

    7- El Burán debía haber volado con turborreactores

    El diseño original del Burán, al igual que el del shuttle, incluía dos turborreactores para aumentar la maniobrabilidad de estos ‘ladrillos voladores’ durante el aterrizaje y, en caso necesario, ofrecer una segunda oportunidad a la tripulación. Lo que poca gente sabe es que, en el caso del Burán, los turborreactores estaban presentes en el diseño final. De hecho, el Burán tenía que haber llevado dos Lyulka AL-31 y sólo a finales de 1987 se tomó la decisión de no incluirlos en el primer vuelo por no estar preparados. Los huecos donde debían haber estado los motores fueron rellenados por un material aislante denominado ATM-19PKP.

    8- ¿Qué fue del Burán?

    Desgraciadamente, nadie podrá volver a ver el Burán nunca más. Fue totalmente destruido el 12 de mayo de 2002 cuando se desplomó el techo del edificio MIK-112 de Baikonur por culpa de la acumulación de nieve. La lanzadera 2K se pudre lentamente hoy en día dentro del edificio MZK de Baikonur, a poca distancia de donde ‘falleció’ su hermana. Las visitas a la 2K están estrictamente prohibidas, salvo por un puñado de excepciones. Esperemos que algún día sea expuesta en un museo, que es donde debería estar. Por otra parte, la 3K fue recientemente restaurada de forma un tanto chapucera y próximamente se espera que pueda ser exhibida en algún lugar de Moscú.

    Además de estos ejemplares de vuelo, los tres modelos del Burán más famosos son el OK-GLI, el equivalente soviético del Enterprise que se puede visitar en el Technikmuseum Speyer de Alemania, el OK-M, expuesto en el Parque Gorki de Moscú, y el OK-ML1 del Museo del Cosmódromo de Baikonur.

    Fuente





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