Opinad sobre esta idea (incluye resumen para vagos)


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    Un hombre envejece; siente en sí mismo esa sensación radical de debilidad, de fatiga, de malestar, que acompaña a la edad avanzada; y, sintiendo esto, imagina que, simplemente, está enfermo, engaña sus temores con la idea de que su desagradable estado obedece a alguna causa particular, de la cual, como de una enfermedad, espera rehacerse. ¡Vaya imaginaciones! Esta enfermedad es la vejez; y es una enfermedad terrible.

    Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen. Pero mi propia experiencia me ha convencido de que, aparte tales terrores e imaginaciones, el sentimiento religioso tiende a desarrollarse a medida que la imaginación y los sentidos se excitan menos y son menos excitables, nuestra razón halla menos obstáculos en su labor, se ve menos ofuscada por las lágrimas; los deseos y las distracciones en que solía absorberse; por lo cual Dios emerge como desde detrás de una nube; nuestra alma siente, ve, se vuelve hacia el manantial de toda luz; se vuelve, natural e inevitablemente, hacia ella; porque ahora que todo lo que daba al mundo de las sensaciones su vida y su encanto ha empezado a alejarse de nosotros, ahora que la existencia fenoménica ha dejado de apoyarse en impresiones interiores o exteriores, sentimos la necesidad de apoyarnos en algo permanente, en algo que nunca pueda fallarnos, en una realidad, en una verdad absoluta e imperecedera. Sí, inevitablemente nos volvemos hacia Dios; porque este sentimiento religioso es por naturaleza tan puro, tan delicioso para el alma que lo experimenta, que nos compensa de todas las demás pérdidas.

    Maine de Biran (Fuente: Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley)

    TL;DR: Al envejecer y ver la cercanía de nuestra muerte tendemos a volvernos creyentes, incluso aquellos que siempre han sido ateos. Buscamos un ente permanente como lo puede ser un dios para apoyarnos en él y aceptar el fin de nuestra vida.

    ¿Qué opináis? ¿Estáis de acuerdo? ¿Pensáis que os ocurrirá a vosotros?

    Hilo oficial, serio, de iniciativa altruista y patrocinado por Rock FM.



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    @Fitzgerald dijo:

    Un hombre envejece; siente en sí mismo esa sensación radical de debilidad, de fatiga, de malestar, que acompaña a la edad avanzada; y, sintiendo esto, imagina que, simplemente, está enfermo, engaña sus temores con la idea de que su desagradable estado obedece a alguna causa particular, de la cual, como de una enfermedad, espera rehacerse. ¡Vaya imaginaciones! Esta enfermedad es la vejez; y es una enfermedad terrible.

    Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen. Pero mi propia experiencia me ha convencido de que, aparte tales terrores e imaginaciones, el sentimiento religioso tiende a desarrollarse a medida que la imaginación y los sentidos se excitan menos y son menos excitables, nuestra razón halla menos obstáculos en su labor, se ve menos ofuscada por las lágrimas; los deseos y las distracciones en que solía absorberse; por lo cual Dios emerge como desde detrás de una nube; nuestra alma siente, ve, se vuelve hacia el manantial de toda luz; se vuelve, natural e inevitablemente, hacia ella; porque ahora que todo lo que daba al mundo de las sensaciones su vida y su encanto ha empezado a alejarse de nosotros, ahora que la existencia fenoménica ha dejado de apoyarse en impresiones interiores o exteriores, sentimos la necesidad de apoyarnos en algo permanente, en algo que nunca pueda fallarnos, en una realidad, en una verdad absoluta e imperecedera. Sí, inevitablemente nos volvemos hacia Dios; porque este sentimiento religioso es por naturaleza tan puro, tan delicioso para el alma que lo experimenta, que nos compensa de todas las demás pérdidas.

    Maine de Biran (Fuente: Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley)

    TL;DR: Al envejecer y ver la cercanía de nuestra muerte tendemos a volvernos creyentes, incluso aquellos que siempre han sido ateos. Buscamos un ente permanente como lo puede ser un dios para apoyarnos en él y aceptar el fin de nuestra vida.

    ¿Qué opináis? ¿Estáis de acuerdo? ¿Pensáis que os ocurrirá a vosotros?

    También pasa al contrario



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    @Fitzgerald dijo:

    Un hombre envejece; siente en sí mismo esa sensación radical de debilidad, de fatiga, de malestar, que acompaña a la edad avanzada; y, sintiendo esto, imagina que, simplemente, está enfermo, engaña sus temores con la idea de que su desagradable estado obedece a alguna causa particular, de la cual, como de una enfermedad, espera rehacerse. ¡Vaya imaginaciones! Esta enfermedad es la vejez; y es una enfermedad terrible.

    Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen. Pero mi propia experiencia me ha convencido de que, aparte tales terrores e imaginaciones, el sentimiento religioso tiende a desarrollarse a medida que la imaginación y los sentidos se excitan menos y son menos excitables, nuestra razón halla menos obstáculos en su labor, se ve menos ofuscada por las lágrimas; los deseos y las distracciones en que solía absorberse; por lo cual Dios emerge como desde detrás de una nube; nuestra alma siente, ve, se vuelve hacia el manantial de toda luz; se vuelve, natural e inevitablemente, hacia ella; porque ahora que todo lo que daba al mundo de las sensaciones su vida y su encanto ha empezado a alejarse de nosotros, ahora que la existencia fenoménica ha dejado de apoyarse en impresiones interiores o exteriores, sentimos la necesidad de apoyarnos en algo permanente, en algo que nunca pueda fallarnos, en una realidad, en una verdad absoluta e imperecedera. Sí, inevitablemente nos volvemos hacia Dios; porque este sentimiento religioso es por naturaleza tan puro, tan delicioso para el alma que lo experimenta, que nos compensa de todas las demás pérdidas.

    Maine de Biran (Fuente: Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley)

    TL;DR: Al envejecer y ver la cercanía de nuestra muerte tendemos a volvernos creyentes, incluso aquellos que siempre han sido ateos. Buscamos un ente permanente como lo puede ser un dios para apoyarnos en él y aceptar el fin de nuestra vida.

    ¿Qué opináis? ¿Estáis de acuerdo? ¿Pensáis que os ocurrirá a vosotros?

    Comprendo la idea, pero no creo que vaya a pasarme, a menos que cambie mi visión mecanicista de la vida en el futuro. Cuando me fallen los componentes y no haya recambios, se acabó. Como un reloj.

    Lo que nunca sabré es qué pasaría con mi yo, si, por algún motivo 'reactivasen' mi cuerpo de alguna manera, sería como despertar o sería otra persona? Pero eso es otro debate :o:



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    @SgtBurden dijo:

    @Fitzgerald dijo:

    Un hombre envejece; siente en sí mismo esa sensación radical de debilidad, de fatiga, de malestar, que acompaña a la edad avanzada; y, sintiendo esto, imagina que, simplemente, está enfermo, engaña sus temores con la idea de que su desagradable estado obedece a alguna causa particular, de la cual, como de una enfermedad, espera rehacerse. ¡Vaya imaginaciones! Esta enfermedad es la vejez; y es una enfermedad terrible.

    Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen. Pero mi propia experiencia me ha convencido de que, aparte tales terrores e imaginaciones, el sentimiento religioso tiende a desarrollarse a medida que la imaginación y los sentidos se excitan menos y son menos excitables, nuestra razón halla menos obstáculos en su labor, se ve menos ofuscada por las lágrimas; los deseos y las distracciones en que solía absorberse; por lo cual Dios emerge como desde detrás de una nube; nuestra alma siente, ve, se vuelve hacia el manantial de toda luz; se vuelve, natural e inevitablemente, hacia ella; porque ahora que todo lo que daba al mundo de las sensaciones su vida y su encanto ha empezado a alejarse de nosotros, ahora que la existencia fenoménica ha dejado de apoyarse en impresiones interiores o exteriores, sentimos la necesidad de apoyarnos en algo permanente, en algo que nunca pueda fallarnos, en una realidad, en una verdad absoluta e imperecedera. Sí, inevitablemente nos volvemos hacia Dios; porque este sentimiento religioso es por naturaleza tan puro, tan delicioso para el alma que lo experimenta, que nos compensa de todas las demás pérdidas.

    Maine de Biran (Fuente: Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley)

    TL;DR: Al envejecer y ver la cercanía de nuestra muerte tendemos a volvernos creyentes, incluso aquellos que siempre han sido ateos. Buscamos un ente permanente como lo puede ser un dios para apoyarnos en él y aceptar el fin de nuestra vida.

    ¿Qué opináis? ¿Estáis de acuerdo? ¿Pensáis que os ocurrirá a vosotros?

    Comprendo la idea, pero no creo que vaya a pasarme, a menos que cambie mi visión mecanicista de la vida en el futuro. Cuando me fallen los componentes y no haya recambios, se acabó. Como un reloj.

    Lo que nunca sabré es qué pasaría con mi yo, si, por algún motivo 'reactivasen' mi cuerpo de alguna manera, sería como despertar o sería otra persona? Pero eso es otro debate :o:

    Yo es que siempre lo he dicho, ser religioso tiene también una parte positiva. Para los que no lo somos, la muerte significa el fin completo de nuestra existencia, pero para los religiosos existe esa esperanza de hay algo más allá en los que proyectar su vida.

    Y aunque no exista dicho lugar, la esperanza la siguen manteniendo.



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    Pienso que la religión, bueno, y muchos estudios de Antropología, es una creación humana ante el lógico temor a morir y dejar de existir.
    Se da en todas las culturas, muy alejadas unas de otras y en todas las épocas.
    Además, pienso que no es cuestión de volverse más religioso, sino que llegas a un momento de madurez con la edad, en la que te encuentras por fin preparado para morirte, ya no le tienes miedo y aceptas como inevitable algo contra lo que has estado luchando, autoengañándote toda la vida.
    He visto a tantos familiares, padres inclusive, que les encantaba vivir, y cómo, llegado el momento, aceptar la muerte y dejar de tener miedo, es algo alucinante... espero que me pase lo mismo a mí.



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    Solo los débiles sucumben.



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    Puede ser, al final ya llega un punto en que te da igual eso, ya has visto (a tu juicio) todo lo que tenías que ver, y solo quieres que el señor te lleve pronto.

    Lo de rock fm no sé si lo has puesto por poner pero precisamente son muchas las canciones que tratan este tema. Más concretamente las de rock.





Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.