Creo que me voy a separar


  • 0

    Os cuento mi trayectoria vital para poner un poco en contexto todas aquellas cosas por las que he llegado al punto en que quiero pedirle el divorcio a mi marido.

    Yo nací en un pequeño pueblo de Ciudad Real de unos 2000 habitantes, lugar donde transcurrió mi niñez hasta los 13 años. De este periodo no hay nada destacable. Vivía en una familia clase media-baja. Eran los años 80, otros tiempos, la gente vivía con poco, había todavía una moral rígida en la España profunda y crecía feliz con mis 3 hermanos en mi pequeño pueblo yendo a escuela y por las tardes me iba al huerto a colaborar un poco y a cuidar del ganado que teníamos.

    Llegada la adolescencia se produce un translado. Mi padre trabajaba para la RENFE en la estación de mi pueblo y le ofrecieron un puesto similar en Madrid pero mejor pagado. Me acuerdo de toda la tensión que hubo con mi madre y el tener que dejar a sus respectivas familias en el pueblo, pero pensaron que lo mejor para mí y para mis hermanos era estudiar en Madrid y que aquello nos abriría muchas oportunidades lejos del ambiente rural de nuestro querido pueblo.

    El cambio fue muy duro para mí. Yo no me adaptaba. Vivíamos en Vallecas, en un pequeño piso de unos 90 metros cuadrados 7 personas (mi madre se quedo embarazada de nuevo). Yo compartía habitación con uno de mis hermanos. En el colegio las cosas no iban muy bien, no quería estudiar y era un poco rebelde. No obstante, procuraba aprobar para irme con mis nuevos amigos por ahí a divertirme. A los 15 años decido que no quiero trabajar más, en mi familia no les hace mucha gracia pero por otro lado es un dinero extra que puede entrar y mi padre, a través de un amigo, me consigue trabajo en la lavandería del hospital Gregorio Marañón.

    Ahí transcurre una etapa muy feliz de mi vida. Eran los años 90, tuve algunas relaciones serias pero me lo pasaba muy bien. Tonteaba con las drogas y me acostaba con quién quería. A los 18 años me mudé a un pequeño estudio ya que, aunque tuviera un bajo sueldo en la lavandería, lo complementaba con un extra trabajando en una discoteca los fines de semana.

    A los 19 años, un día caminando por el parque del Retiro me encontré con un chico de mi pueblo que se llamaba Ramón. Me contó que estaba estudiando una ingeniería técnica en Madrid y desde entonces fuimos muy amigos. Quedábamos para hacer todo tipo de cosas, me invitaba al cine, salíamos por ahí pero yo seguía en mi modo de vida un tanto disperso y bohemio.

    Con los años, él acabo la carrera y encontró un buen trabajo en Madrid. Yo ya estaba un poco cansada de todo, me aburría ya ese tipo de vida inestable y Ramón insistía mucho en que estuviéramos juntos a lo cuál accedí y acabamos casándonos.

    En este tiempo yo dejé de trabajar y hemos tenido tres hijos. Pronto pagamos la hipoteca de nuestro piso ya que Ramón trabajaba desde los 21 y compramos con la ayuda de sus padres justo antes de la burbuja un pisito muy acojedor a las afueras de Madrid y nos metimos en un pequeño apartamento en la playa en cuanto pudimos para poder ir puentes y vacaciones a disfrutar con los niños.

    Ramón la verdad que se dejo bastante, echó su buena barriga y salía mucho por ahí con sus compañeros de la directiva de la empresa. Yo ya sabía que algo iba mal, ya no era muy cariñoso conmigo, apenas hacíamos el amor y yo sospechaba que cometía sus fechorías por ahí de parranda. Él todavía se miraba al espejo y decía que estaba más atractivo que nunca. Yo me reía para mis adentros y pensaba que sin esa cartera llena de billetes morados ninguna mujer en la faz de la tierra se atrevería a tocarlo salvo que trabajara de auxiliar de enfermería en un hospital.

    Yo, que siempre he sido una persona muy liberal, empecé también a quedar con otros hombres aprovechando que él trabajaba todos los días y que los niños tenían colegio. La verdad que me lo he pasado muy bien, he hecho de todo con quién me ha dado la gana aunque nada ha sido serio. Por mi cama han pasado todo tipo de hombres, negros, sudamericanos, árabes, repartidores, empresarios, incluso algún famoso.

    Pero en el último año, en una noche de fiesta con unas amigas, una de ellas me presentó a su hermano Andrés. Tuvimos nuestro tonteo esa noche, nos dimos los números y desde entonces no hemos parado de hablar y de quedar. Os diré que se me ha ido totalmente de las manos, he llegado a quedar a mis hijos los fines de semana con Ramón para irme con él al apartamento de la playa y la verdad que los últimos meses hemos estado genial los dos planteándome cada vez más si dejar a mi marido por él.

    Andrés me pide que lo haga, él dice que me quiere y yo estoy profundamente enamorada de él. Además Andrés también tiene un buen trabajo en una consultora tecnológica y es director de cine amateur, es una persona muy sensible y eso a mí me encanta. Entonces entre lo que él gana y lo que me tendría que pasar mi marido creo que viviría muy bien. Además es obvio que a Ramón no lo quiero y probablemente nunca lo quise. Simplemente eran otros tiempos, yo era muy joven y yo solo quería estabilizar mi vida de manera cómoda.

    Espero vuestros consejos y para el que me diga que soy una puta que vuelva a leer porque Ramón fue el primero en ponerme los cuernos.

    Saludos.



  • 1

    jajajajajajajajajaja tienes que ser MOD pero ya



  • 2

    Ramón todavía te quiere y hay 3 niños de por medio :lloron:

    No hagas locuras.



  • 3

    @dehm dijo:

    Ramón todavía te quiere y hay 3 niños de por medio :lloron:

    No hagas locuras.

    La verdad es que yo a él no lo quiero y es evidente que él a mí me pone los cuernos así es que no quiero vivir una vida de mentira otros 40-50 años a su lado de puro postureo.



  • 4

    HILO MÍTICO POR DIOSSSS!!! jajajajajajajajajaja lloro de la risa



  • 5

    @Tercer-Pereza dijo:

    HILO MÍTICO POR DIOSSSS!!! jajajajajajajajajaja lloro de la risa

    es un paralelo de un paralelo de un paralelo de un hilo de @Fitzgerald :roto2:



  • 6

    Pues verás cuando venga @Bae a contarnos la historia de Andrés. Se te van a abrir los ojos. No digas que no te avisé.
    Y todavía estoy bueno, que me lo ha dicho la becaria del departamento de Ventas.

    Edito:

    El que está bueno es Ramón

    ! (Spoiler) Por cierto, me ha dolido la tripa de las risas, cabrón :mola:



  • 7

    Suena a historia del PRONTO



  • 8

    @Emperor dijo:

    Suena a historia del PRONTO

    Me has pillao :mgalletas:

    NO, pillo copyright



  • 9

    T_D_S P_T_S :sisi3:



  • 10

    @dehm dijo:

    Pues verás cuando venga @Bae a contarnos la historia de Andrés. Se te van a abrir los ojos. No digas que no te avisé.
    Y todavía estoy bueno, que me lo ha dicho la becaria del departamento de Ventas.

    Edito:

    El que está bueno es Ramón

    ! (Spoiler) Por cierto, me ha dolido la tripa de las risas, cabrón :mola:

    http://exo.do/topic/14783/os-cuento-cómo-encontré-a-la-mujer-de-mi-vida-pero-hay-un-problema-y-es-que-está-casada

    Una rapidita...:conejito:



  • 11

    :qmeparto: :qmeparto: :qmeparto: :qmeparto: :qmeparto:

    Muy bueno.



  • 12

    A la próxima sacas un DVD.



  • 13

    @Yung-Beef dijo:

    Os cuento mi trayectoria vital para poner un poco en contexto todas aquellas cosas por las que he llegado al punto en que quiero pedirle el divorcio a mi marido.

    Yo nací en un pequeño pueblo de Ciudad Real de unos 2000 habitantes, lugar donde transcurrió mi niñez hasta los 13 años. De este periodo no hay nada destacable. Vivía en una familia clase media-baja. Eran los años 80, otros tiempos, la gente vivía con poco, había todavía una moral rígida en la España profunda y crecía feliz con mis 3 hermanos en mi pequeño pueblo yendo a escuela y por las tardes me iba al huerto a colaborar un poco y a cuidar del ganado que teníamos.

    Llegada la adolescencia se produce un translado. Mi padre trabajaba para la RENFE en la estación de mi pueblo y le ofrecieron un puesto similar en Madrid pero mejor pagado. Me acuerdo de toda la tensión que hubo con mi madre y el tener que dejar a sus respectivas familias en el pueblo, pero pensaron que lo mejor para mí y para mis hermanos era estudiar en Madrid y que aquello nos abriría muchas oportunidades lejos del ambiente rural de nuestro querido pueblo.

    El cambio fue muy duro para mí. Yo no me adaptaba. Vivíamos en Vallecas, en un pequeño piso de unos 90 metros cuadrados 7 personas (mi madre se quedo embarazada de nuevo). Yo compartía habitación con uno de mis hermanos. En el colegio las cosas no iban muy bien, no quería estudiar y era un poco rebelde. No obstante, procuraba aprobar para irme con mis nuevos amigos por ahí a divertirme. A los 15 años decido que no quiero trabajar más, en mi familia no les hace mucha gracia pero por otro lado es un dinero extra que puede entrar y mi padre, a través de un amigo, me consigue trabajo en la lavandería del hospital Gregorio Marañón.

    Ahí transcurre una etapa muy feliz de mi vida. Eran los años 90, tuve algunas relaciones serias pero me lo pasaba muy bien. Tonteaba con las drogas y me acostaba con quién quería. A los 18 años me mudé a un pequeño estudio ya que, aunque tuviera un bajo sueldo en la lavandería, lo complementaba con un extra trabajando en una discoteca los fines de semana.

    A los 19 años, un día caminando por el parque del Retiro me encontré con un chico de mi pueblo que se llamaba Ramón. Me contó que estaba estudiando una ingeniería técnica en Madrid y desde entonces fuimos muy amigos. Quedábamos para hacer todo tipo de cosas, me invitaba al cine, salíamos por ahí pero yo seguía en mi modo de vida un tanto disperso y bohemio.

    Con los años, él acabo la carrera y encontró un buen trabajo en Madrid. Yo ya estaba un poco cansada de todo, me aburría ya ese tipo de vida inestable y Ramón insistía mucho en que estuviéramos juntos a lo cuál accedí y acabamos casándonos.

    En este tiempo yo dejé de trabajar y hemos tenido tres hijos. Pronto pagamos la hipoteca de nuestro piso ya que Ramón trabajaba desde los 21 y compramos con la ayuda de sus padres justo antes de la burbuja un pisito muy acojedor a las afueras de Madrid y nos metimos en un pequeño apartamento en la playa en cuanto pudimos para poder ir puentes y vacaciones a disfrutar con los niños.

    Ramón la verdad que se dejo bastante, echó su buena barriga y salía mucho por ahí con sus compañeros de la directiva de la empresa. Yo ya sabía que algo iba mal, ya no era muy cariñoso conmigo, apenas hacíamos el amor y yo sospechaba que cometía sus fechorías por ahí de parranda. Él todavía se miraba al espejo y decía que estaba más atractivo que nunca. Yo me reía para mis adentros y pensaba que sin esa cartera llena de billetes morados ninguna mujer en la faz de la tierra se atrevería a tocarlo salvo que trabajara de auxiliar de enfermería en un hospital.

    Yo, que siempre he sido una persona muy liberal, empecé también a quedar con otros hombres aprovechando que él trabajaba todos los días y que los niños tenían colegio. La verdad que me lo he pasado muy bien, he hecho de todo con quién me ha dado la gana aunque nada ha sido serio. Por mi cama han pasado todo tipo de hombres, negros, sudamericanos, árabes, repartidores, empresarios, incluso algún famoso.

    Pero en el último año, en una noche de fiesta con unas amigas, una de ellas me presentó a su hermano Andrés. Tuvimos nuestro tonteo esa noche, nos dimos los números y desde entonces no hemos parado de hablar y de quedar. Os diré que se me ha ido totalmente de las manos, he llegado a quedar a mis hijos los fines de semana con Ramón para irme con él al apartamento de la playa y la verdad que los últimos meses hemos estado genial los dos planteándome cada vez más si dejar a mi marido por él.

    Andrés me pide que lo haga, él dice que me quiere y yo estoy profundamente enamorada de él. Además Andrés también tiene un buen trabajo en una consultora tecnológica y es director de cine amateur, es una persona muy sensible y eso a mí me encanta. Entonces entre lo que él gana y lo que me tendría que pasar mi marido creo que viviría muy bien. Además es obvio que a Ramón no lo quiero y probablemente nunca lo quise. Simplemente eran otros tiempos, yo era muy joven y yo solo quería estabilizar mi vida de manera cómoda.

    Espero vuestros consejos y para el que me diga que soy una puta que vuelva a leer porque Ramón fue el primero en ponerme los cuernos.

    Saludos.

    Mi marido me preguntó al divorcio, creo que todo el mundo, en algunos casos, "en mi vida, te voy a contar una historia.

    En este punto, yo no hago nada hasta la edad de 13, en Ciudad Real es mi infancia, yo nací en un pequeño pueblo con 2.000 habitantes. Vive en una familia de clase media. Un aproximado de 80 veces, un número muy pequeño de personas satisfechas con la profundidad de los tres hermanos, que crecieron la moral rígida de España, tengo una pequeña ciudad en la tarde, voy a vivir en manadas Me fui a trabajar en el jardín.

    Introduzca el traslado de menores de edad. Madrid, la radio estatal España y en circunstancias similares, pero mi ciudad natal, mi padre, les ofrece un salario alto. Tengo una familia que me queda de la ciudad, creo, para recordar a mi madre, mi hermano, porque toda la presión y la mejor opción en las zonas rurales, la investigación en ciudad que amamos debut en Madrid.

    Este cambio es muy difícil para mí. No encajo. Nos Vallecas, un pequeño apartamento de 90 metros cuadrados en siete (que estaba embarazada). Era la habitación de mi hermano. No ir a la escuela, no tengo un poco rebelde, es necesario aprender. Sin embargo, tengo nuevos amigos aquí para tomar ventaja de la ayuda. 15 ha decidido no actuar, y mi familia, que tenga un amigo, yo estaba en el hospital Gregorio Mar Lanyon, dinero e ir junto con su padre, por el contrario, lo más interesante no está funcionando Usted tiene que lavar.

    Requiere una muy buena etapa de mi vida. Tenía una relación seria conmigo, pero era 90, funcionó muy bien. Y yo no duermo medicina, es un noviazgo. Ropa básica para que pueda trabajar en un club nocturno de fin de semana 18, pero no del todo a un lado, me mudé a un pequeño estudio.

    19, Parque del Retiro, para mi patria con, conocí a un hombre llamado Ramón. Según él, él, entonces, un buen amigo estaba estudiando Ingeniería Mecánica en Madrid. Hice todo tipo de cosas, que yo llamo mi tiro, yo era una vida bohemia y poco de líquido.

    A través de los años, él era un buen trabajo, yo estaba en Madrid, y funcionó. Así que tenemos una vida real, Ramón es muy terco, me siento cansado, estás un poco cansado de la misma el consentimiento para casarse.

    He oído en el trabajo, tenemos tres hijos. Meng mutua Jinla sólo un pequeño apartamento en la localidad madrileña de playa Pisito burbuja muy cómodo, en nuestro país, cuando disfrutamos de unas vacaciones, ha trabajado en 21 años para comprar a los padres, no se retire.

    Ramón, me salió del abdomen, donde es co-líder de la compañía está en buena forma. 4 muertos, de verdad, pero algo muy bueno, creo que sería tan malo, ya sabes. Él, más atractivo que nunca cuando sé que habrá más y más, en el espejo. No puedo tocar el suelo con la excepción de las enfermeras se rió de mí para el valor de notificación a la orden, no es suficiente.

    Siempre supe que los otros durante todo el día en el trabajo y el estudio, es muy abierta. De hecho, porque tengo una muy buena, le ganó, no fue nada grave. Tipo de Negro, en América del Sur, Arabia Saudita, distribuidores, minoristas, y mis pies fueron todas las estrellas.

    Sin embargo, en los últimos años, con la familia y en la noche, uno de ellos perdieron su hermano Andrés. Yo, nosotros, la noche tonteo, ver, hablando de la vida. Creo que está completamente fuera de control, que no entiendo la gente planteandome en los últimos meses, de hecho, es la casa de la playa este fin de semana con mi hija y Ramón.

    Andrew, que me ama, me pidió que lo hiciera, me caí. Además, los expertos Andrew asesor artistas aficionados de buen trabajo, el amor, y una persona muy gentil. Vale la pena, mi marido, me siento muy bien, debo decir. Ramon, es evidente que no puede existir. Sólo quería mantener mi vida más cómoda en el pasado, yo era muy joven.

    Una vez leí que si usted está buscando consejo sobre Ramón señala, para mí, la primera vez que recibí dicha sentencia.

    Felicitaciones.

    Yon 4 minutos de la última edición de la carne





Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.