[Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros


  • 0

    La idea es que pongamos el ultimo libro leido, o nuestro/s libro/s favoritos con una nota que vaya del 1 al 10 y a ser posible la portada para hacer el hilo mas pinton y una pequeña reseña personal.

    La dejo abierta y luego en casa yo mismo puntuare y reseñare algunos de mis libros favoritos.



  • 1

    no me va la lectura pero te lo subo



  • 2

    Menos que cero. 8/10

    Bret Eston Ellis antes de su afamado American Psycho. Es una novelita corta que cuenta la historia de Clay, un estudiante universitario que regresa a casa por Navidad. Alta sociedad, drogas, fiesta continua.
    Lo interesante es el punto de vista de Clay, un joven que a pesar de tenerlo todo se encuentra perdido y asqueado por lo que le rodea.



  • 3

    El extranjero, de Albert Camus 1/10

    Le pongo un 1 porque es corto (lo que me ha animado a terminarlo) y tiene un estilo sencillo y claro. Es fácil y agradable de leer.

    Hasta aquí las bondades. Historia absurda, análisis psicológico del personaje lamenteibol, mas propio de una novela pretenciosa escrita por un adolescente. Es un libro que no deja nada, ni una idea, ni una lección, ni una historia agradable. Nada. Son un puñado de páginas escritas con menos chicha que una telenovela.

    Que la generación de los 60 tuviera a este panfleto como referencia dice mucho de los viejales de ahora. Es un libro vacío y sin sentido, un absurdo.



  • 4

    Don Miguel de Unamuno y Jugo. Bilbao, 29 de septiembre de 1864 - Salamanca, 31 de diciembre de 1936

    Paz en la guerra (1897) Puntuación: 8,6/10
    La historia se desarrolla entre principios/mediados de la década de 1850 (lo digo de memoria) y finales de la década de 1870. Sigue la vida de dos familias bilbaínas y compañía desde el nacimiento de uno de los personajes (Ignacio Iturriondo), sin tener un protagonista fijo (aunque el mayor peso de la novela recae sobre Ignacio).
    El nudo sería la vida de los distintos personajes durante el asedio carlista de Bilbao y las operaciones militares del ejército legitimista en los alrededores de la villa, mezclándose con el principio del desenlace en el punto decisivo del avance republicano para liberar Bilbao, la batalla de Somorrostro.
    La evolución de los personajes es patente, sobre todo, en dos de ellos, Ignacio y Pachico Zabalbide (que encarna, al final de la novela, la forma de ser y de pensar del propio Unamuno... pero libre de los rasgos odiosos de don Miguel). No se trata de una novela barojiana, en la que está claro que existe el bien y existe el mal, y, por si eres retrasado y no te da para verlo, él te pinta quién representa el mal y quién representa el bien de manera clara para que lo pille hasta el tontolculo de los tontolculos del mundo mundial. En Paz en la guerra, hay gente que piensa de una manera concreta por lo que ha mamado, que ve el mundo como es, pero que, según avanza la novela, descubre que el mundo no es como era, sino que es como es. Dejándome de chorradas: en la guerra, los jóvenes, amigos de infancia, toman parte en dos ejércitos enfrentados o se niegan a participar en ella, porque su mismidad (guiño, guiño) no les permitía obrar de otra manera, dadas la educación que han recibido, las ideas que han mamado y, ante todo, la manera en que se han dejado empapar de esta fuente primigenia en la vida o se han impermeabilizado contra ella. Pero la guerra no deja de tocar a todos, y se dan cambios, tenues en gran parte de los mayores y en parte de los jóvenes, pero muy profundos en algunos de ellos, que se desencantan y, aún manteniendo como propia su manera de pensar y de sentir, su mismidad (guiño, guiño) sigue siendo suya, pero ha cambiado o, dado que es imposible que la mismidad cambie, ya que es siempre la misma, han llegado a comprenderla mejor, han visto el mundo (el físico y el de las ideas) con otros ojos, han evolucionado y, en el caso de algún que otro joven, como ya he dicho antes, se han desencantado.
    El estilo, como siempre, en el caso de Unamuno, está muy bien cuidado.

    Recuerdos de niñez y mocedad (1908) Puntuación: No soy capaz de puntuarlo. Aquí no puedo ser objetivo, ni acercarme.
    Relata los primeros años de la vida de Unamuno, como bien indica su título. Puede que sea su obra más tierna. Al igual que Paz en la guerra es la novela de Bilbao, Recuerdos... podría definirse como el cuento de los niños de Bilbao (si todos los niños fueran Unamuno, claro).

    Niebla (1914) Puntuación: 8/10
    No se me ocurre una manera de ahondar en esta novela sin destriparla. Podría decirse, seguro que equivocadamente (pero esto es mi puta reseña), que es contraponer al Unamuno idealista y al Unamuno real, representados, respectivamente, por Augusto Pérez y por el propio Unamuno, que hace de dios (narrador omnisciente y, en este caso, omnipotente). No voy a decir más.
    Es la única novela de Unamuno con tintes de humor, pero no deja de ser una novela de Unamuno, así que es oscura y con el usual mensaje deprimente.

    Abel Sánchez (1917) Puntuación: 6,5/10
    Trata de la vida de dos amigos, uno de ellos es afable y el otro es envidioso, como rasgos más definitorios. Sus familias se unen y trata de contraponer (típico de Unamuno, por otra parte) las dos formas de ser. Podría decirse, puede que equivocadamente, que es la novela de la iniquidad subrepticia típica de los españoles.

    La tía Tula (1921) Puntuación: 7,3/10
    En resumen, es una tía que se encarga de la familia que deja su hermana al morir, y que permite que todo se desarrolle a su alrededor sin que ella inicie nada, pero dirigiendo todo lo que surge a lo largo de la novela por donde ella quiere, sin tener en consideración nada más.
    Siendo parco: Es una novela para mujeres. En realidad, no, pero sí. Que me la coman los académicos.

    San Manuel Bueno, mártir (1930) Puntuación: 9,2/10
    Es una novela existencialista, la más unamuniana de todas. La gente suele entenderla mal, como si tratara de un cura que no cree en Dios; no es así. Se trata de un cura que, efectivamente, cree en Dios, pero... pero... Digamos que el momento esencial de la novela transcurre durante sus misas, hay un detalle que expone a la perfección la creencia de Manuel, y no lo desarrollo más. Nuevamente, Unamuno se despelota en forma de personaje; en este caso concreto, se expone a sí mismo espiritualmente, porque, y esto es importante, hay dos personajes que actúan de la misma manera, porque, si bien uno cree en Dios y otro no, salvo ese pequeño detalle, ambos creen en lo mismo o tienen la misma moralidad del bien ante todo: valen más los actos que las palabras, como siempre. Por lo tanto, Unamuno puede ser uno de estos dos personajes (él mismo se debatió durante toda su vida entre estos dos extremos) o , asimismo, un tercer personaje que admira y ama a Manuel y que comparte su destino, si bien no tienen absolutamente nada que ver, más allá de la creencia en Dios (don Miguel también tenía, muy de vez en cuando, ciertos puntos de creencia desmedida, una suerte de paroxismo religioso que no le duraba mucho, pero que suponían una gran regocijo para él, seguidos, claro está, de mazazos de pesimismo que duraban mucho más, volviendo a sumirlo en una lucha entre esos dos extremos).

    El espejo de la muerte (1913) Puntuación: 9/10
    Creo que leí una edición que contenía las de 1913 y alguna más (me parece que la de Sandalio estaba incluida, aunque no estoy seguro), por eso la pongo aquí, porque no creo que sea de 1913 (de hecho, muchas de ellas son bastante anteriores a 1913, si bien desconozco la fecha exacta) y es la edición que más fácilmente se puede encontrar actualmente.
    Se trata de un libro de cuentos o de novelas muy cortas. Digamos que son frasquitos pequeños de esencia de Unamuno, siempre girando en torno al ser y al dejar de ser, al sentido de ser o de no ser. ¿Hamletiano? Psé. Por qué no.


    ¿Por dónde empezar a leer a Unamuno? ¿Qué obras son prescindibles? ¿Qué obras son imprescindibles? ¿Y si quiero conocer mejor a Unamuno (a través de su narrativa)? ¿Cuál, de las obras de Unamuno que has leído, es tu favorita?

    Si no hay costumbre de lectura, lo mejor es empezar por El espejo de la muerte, porque son historias cortas, se pueden leer a saltos, pasar de la octava a la primera, de la primera a la vigésima... se puede leer como uno quiera y dejar de leer la historia que uno encuentre aburrida. Si hay costumbre de lectura, yo sugeriría que los hombres heterosexuales normales empezaran por La tía Tula y siguieran por Abel Sánchez, y que las mujeres heterosexuales normales empezaran por Abel Sánchez y siguieran por La tía Tula (cámbiese HH.HH.NN. por lesbianas y MM.HH.NN. por gáyers si se quiere; a mí, me la suda, yo habría sido tan feliz poniendo una sugerencia generalista para hombres y mujeres, pero puntualizo para los locos porque sé lo que es ser loco y lo que les gusta que se puntualice). Son las dos obras que pueden gustar más o menos, pero que no son la quintaesencia de Su Excelentísima Unamunidad (a partir de aquí, SEU) y que nos dan una idea de cómo escribe, ya que tiene un estilo que puede resultar pesado y es mejor que uno lo descubra leyendo una novela de las más normales , además de que son algo más breves que las más unamunianas. Una vez leídas, se puede pasar a cualquiera de las otras, porque van a gustar más, pero yo sugeriría seguir con Niebla. San Manuel Bueno, mártir puede ser demasiado unamuniana y, aunque sea una maravilla, Paz en la guerra puede ser un tostón terrible. Recomendaría huir de esta última si no hay una costumbre de lectura muy arraigada, pero no dejaría de leer, después de las tres sugeridas, El espejo de la muerte, entero o a trozos. Si la costumbre de lectura está muy arraigada, se puede empezar por cualquier libro, pero los imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir, también se puede disfrutar mucho de Paz en la guerra, pero no es una obra tan universal, no en vano se la subtitula como la novela de Bilbao, por lo que no existe esa cuasiobligatoriedad de leerla, como es el caso de las otras dos. No obstante, no dejaría de recomendar El espejo de la muerte.

    A modo de resumen de lo anterior, las obras "prescindibles" son Recuerdos de niñez y mocedad, La tía Tula y Abel Sánchez; mientras que las obras imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir.

    Si uno quiere conocer mejor a Unamuno, yo señalaría cinco obras. Sugeriría empezar con Niebla, para que uno piense "qué señor tan curioso" y se pregunte "de dónde sale este puto loco"; digamos que esta nivola es Unamuno cuando está de buenas, y puede despertar cierta curiosidad.
    Sugeriría seguir con Recuerdos de niñez y mocedad, para conocer a SEU cuando era renacuajo.
    Sugeriría seguir con Paz en la guerra, para entender la evolución de mozo a joven de SEU (fíjate en Pachico Zabalbide) y el amor de SEU por la villa de Bilbao y su amor-odio-tristeza por su tierra (que también puede verse en ciertas observaciones que hace en Recuerdos...).
    Una vez hemos visto que, vale, este tío viene de aquí, sugeriría pasar a San Manuel Bueno, mártir, la obra culmen de SEU. El Unamuno espiritual.
    Finalmente, y si tienes muchas ganas, Diario íntimo, una violación de la intimidad de Unamuno en toda regla. Sus diarios privados finiseculares. Es de lectura farragosa, yo nunca lo terminé, claro que lo usaba para leerlo en el baño y saltaba de páginas como me daba la gana, abriéndolas al azar.
    También sugeriría, si las ganas de conocer a SEU son muy grandes, acudir a la obra del doctor José Antonio Ereño Altuna, el mayor unamunista que haya existido hasta el momento.

    Mi novela favorita, cuya puntuación subjetiva es de 9,8 a 10, es Paz en la guerra, cuya lectura aconsejo a cualquiera que se vea con las suficientes ganas de aguantar una prosa que aún no estaba del todo refinada (es la primera novela de SEU, es larga y puede hacerse aún más larga de lo que es). La aconsejo, especialmente, a las gentes del Gran Bilbao, haciendo especial incidencia en las gentes de Musques, Abanto y Ciérvana, Bilbao, Erandio y el valle de Asúa.



  • 5

    @Miramolín Si un día escribes una novela, quiero ser la primera en leerla.



  • 6

    @Miramolín dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    Don Miguel de Unamuno y Jugo. Bilbao, 29 de septiembre de 1864 - Salamanca, 31 de diciembre de 1936

    Paz en la guerra (1897) Puntuación: 8,6/10
    La historia se desarrolla entre principios/mediados de la década de 1850 (lo digo de memoria) y finales de la década de 1870. Sigue la vida de dos familias bilbaínas y compañía desde el nacimiento de uno de los personajes (Ignacio Iturriondo), sin tener un protagonista fijo (aunque el mayor peso de la novela recae sobre Ignacio).
    El nudo sería la vida de los distintos personajes durante el asedio carlista de Bilbao y las operaciones militares del ejército legitimista en los alrededores de la villa, mezclándose con el principio del desenlace en el punto decisivo del avance republicano para liberar Bilbao, la batalla de Somorrostro.
    La evolución de los personajes es patente, sobre todo, en dos de ellos, Ignacio y Pachico Zabalbide (que encarna, al final de la novela, la forma de ser y de pensar del propio Unamuno... pero libre de los rasgos odiosos de don Miguel). No se trata de una novela barojiana, en la que está claro que existe el bien y existe el mal, y, por si eres retrasado y no te da para verlo, él te pinta quién representa el mal y quién representa el bien de manera clara para que lo pille hasta el tontolculo de los tontolculos del mundo mundial. En Paz en la guerra, hay gente que piensa de una manera concreta por lo que ha mamado, que ve el mundo como es, pero que, según avanza la novela, descubre que el mundo no es como era, sino que es como es. Dejándome de chorradas: en la guerra, los jóvenes, amigos de infancia, toman parte en dos ejércitos enfrentados o se niegan a participar en ella, porque su mismidad (guiño, guiño) no les permitía obrar de otra manera, dadas la educación que han recibido, las ideas que han mamado y, ante todo, la manera en que se han dejado empapar de esta fuente primigenia en la vida o se han impermeabilizado contra ella. Pero la guerra no deja de tocar a todos, y se dan cambios, tenues en gran parte de los mayores y en parte de los jóvenes, pero muy profundos en algunos de ellos, que se desencantan y, aún manteniendo como propia su manera de pensar y de sentir, su mismidad (guiño, guiño) sigue siendo suya, pero ha cambiado o, dado que es imposible que la mismidad cambie, ya que es siempre la misma, han llegado a comprenderla mejor, han visto el mundo (el físico y el de las ideas) con otros ojos, han evolucionado y, en el caso de algún que otro joven, como ya he dicho antes, se han desencantado.
    El estilo, como siempre, en el caso de Unamuno, está muy bien cuidado.

    Recuerdos de niñez y mocedad (1908) Puntuación: No soy capaz de puntuarlo. Aquí no puedo ser objetivo, ni acercarme.
    Relata los primeros años de la vida de Unamuno, como bien indica su título. Puede que sea su obra más tierna. Al igual que Paz en la guerra es la novela de Bilbao, Recuerdos... podría definirse como el cuento de los niños de Bilbao (si todos los niños fueran Unamuno, claro).

    Niebla (1914) Puntuación: 8/10
    No se me ocurre una manera de ahondar en esta novela sin destriparla. Podría decirse, seguro que equivocadamente (pero esto es mi puta reseña), que es contraponer al Unamuno idealista y al Unamuno real, representados, respectivamente, por Augusto Pérez y por el propio Unamuno, que hace de dios (narrador omnisciente y, en este caso, omnipotente). No voy a decir más.
    Es la única novela de Unamuno con tintes de humor, pero no deja de ser una novela de Unamuno, así que es oscura y con el usual mensaje deprimente.

    Abel Sánchez (1917) Puntuación: 6,5/10
    Trata de la vida de dos amigos, uno de ellos es afable y el otro es envidioso, como rasgos más definitorios. Sus familias se unen y trata de contraponer (típico de Unamuno, por otra parte) las dos formas de ser. Podría decirse, puede que equivocadamente, que es la novela de la iniquidad subrepticia típica de los españoles.

    La tía Tula (1921) Puntuación: 7,3/10
    En resumen, es una tía que se encarga de la familia que deja su hermana al morir, y que permite que todo se desarrolle a su alrededor sin que ella inicie nada, pero dirigiendo todo lo que surge a lo largo de la novela por donde ella quiere, sin tener en consideración nada más.
    Siendo parco: Es una novela para mujeres. En realidad, no, pero sí. Que me la coman los académicos.

    San Manuel Bueno, mártir (1930) Puntuación: 9,2/10
    Es una novela existencialista, la más unamuniana de todas. La gente suele entenderla mal, como si tratara de un cura que no cree en Dios; no es así. Se trata de un cura que, efectivamente, cree en Dios, pero... pero... Digamos que el momento esencial de la novela transcurre durante sus misas, hay un detalle que expone a la perfección la creencia de Manuel, y no lo desarrollo más. Nuevamente, Unamuno se despelota en forma de personaje; en este caso concreto, se expone a sí mismo espiritualmente, porque, y esto es importante, hay dos personajes que actúan de la misma manera, porque, si bien uno cree en Dios y otro no, salvo ese pequeño detalle, ambos creen en lo mismo o tienen la misma moralidad del bien ante todo: valen más los actos que las palabras, como siempre. Por lo tanto, Unamuno puede ser uno de estos dos personajes (él mismo se debatió durante toda su vida entre estos dos extremos) o , asimismo, un tercer personaje que admira y ama a Manuel y que comparte su destino, si bien no tienen absolutamente nada que ver, más allá de la creencia en Dios (don Miguel también tenía, muy de vez en cuando, ciertos puntos de creencia desmedida, una suerte de paroxismo religioso que no le duraba mucho, pero que suponían una gran regocijo para él, seguidos, claro está, de mazazos de pesimismo que duraban mucho más, volviendo a sumirlo en una lucha entre esos dos extremos).

    El espejo de la muerte (1913) Puntuación: 9/10
    Creo que leí una edición que contenía las de 1913 y alguna más (me parece que la de Sandalio estaba incluida, aunque no estoy seguro), por eso la pongo aquí, porque no creo que sea de 1913 (de hecho, muchas de ellas son bastante anteriores a 1913, si bien desconozco la fecha exacta) y es la edición que más fácilmente se puede encontrar actualmente.
    Se trata de un libro de cuentos o de novelas muy cortas. Digamos que son frasquitos pequeños de esencia de Unamuno, siempre girando en torno al ser y al dejar de ser, al sentido de ser o de no ser. ¿Hamletiano? Psé. Por qué no.


    ¿Por dónde empezar a leer a Unamuno? ¿Qué obras son prescindibles? ¿Qué obras son imprescindibles? ¿Y si quiero conocer mejor a Unamuno (a través de su narrativa)? ¿Cuál, de las obras de Unamuno que has leído, es tu favorita?

    Si no hay costumbre de lectura, lo mejor es empezar por El espejo de la muerte, porque son historias cortas, se pueden leer a saltos, pasar de la octava a la primera, de la primera a la vigésima... se puede leer como uno quiera y dejar de leer la historia que uno encuentre aburrida. Si hay costumbre de lectura, yo sugeriría que los hombres heterosexuales normales empezaran por La tía Tula y siguieran por Abel Sánchez, y que las mujeres heterosexuales normales empezaran por Abel Sánchez y siguieran por La tía Tula (cámbiese HH.HH.NN. por lesbianas y MM.HH.NN. por gáyers si se quiere; a mí, me la suda, yo habría sido tan feliz poniendo una sugerencia generalista para hombres y mujeres, pero puntualizo para los locos porque sé lo que es ser loco y lo que les gusta que se puntualice). Son las dos obras que pueden gustar más o menos, pero que no son la quintaesencia de Su Excelentísima Unamunidad (a partir de aquí, SEU) y que nos dan una idea de cómo escribe, ya que tiene un estilo que puede resultar pesado y es mejor que uno lo descubra leyendo una novela de las más normales , además de que son algo más breves que las más unamunianas. Una vez leídas, se puede pasar a cualquiera de las otras, porque van a gustar más, pero yo sugeriría seguir con Niebla. San Manuel Bueno, mártir puede ser demasiado unamuniana y, aunque sea una maravilla, Paz en la guerra puede ser un tostón terrible. Recomendaría huir de esta última si no hay una costumbre de lectura muy arraigada, pero no dejaría de leer, después de las tres sugeridas, El espejo de la muerte, entero o a trozos. Si la costumbre de lectura está muy arraigada, se puede empezar por cualquier libro, pero los imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir, también se puede disfrutar mucho de Paz en la guerra, pero no es una obra tan universal, no en vano se la subtitula como la novela de Bilbao, por lo que no existe esa cuasiobligatoriedad de leerla, como es el caso de las otras dos. No obstante, no dejaría de recomendar El espejo de la muerte.

    A modo de resumen de lo anterior, las obras "prescindibles" son Recuerdos de niñez y mocedad, La tía Tula y Abel Sánchez; mientras que las obras imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir.

    Si uno quiere conocer mejor a Unamuno, yo señalaría cinco obras. Sugeriría empezar con Niebla, para que uno piense "qué señor tan curioso" y se pregunte "de dónde sale este puto loco"; digamos que esta nivola es Unamuno cuando está de buenas, y puede despertar cierta curiosidad.
    Sugeriría seguir con Recuerdos de niñez y mocedad, para conocer a SEU cuando era renacuajo.
    Sugeriría seguir con Paz en la guerra, para entender la evolución de mozo a joven de SEU (fíjate en Pachico Zabalbide) y el amor de SEU por la villa de Bilbao y su amor-odio-tristeza por su tierra (que también puede verse en ciertas observaciones que hace en Recuerdos...).
    Una vez hemos visto que, vale, este tío viene de aquí, sugeriría pasar a San Manuel Bueno, mártir, la obra culmen de SEU. El Unamuno espiritual.
    Finalmente, y si tienes muchas ganas, Diario íntimo, una violación de la intimidad de Unamuno en toda regla. Sus diarios privados finiseculares. Es de lectura farragosa, yo nunca lo terminé, claro que lo usaba para leerlo en el baño y saltaba de páginas como me daba la gana, abriéndolas al azar.
    También sugeriría, si las ganas de conocer a SEU son muy grandes, acudir a la obra del doctor José Antonio Ereño Altuna, el mayor unamunista que haya existido hasta el momento.

    Mi novela favorita, cuya puntuación subjetiva es de 9,8 a 10, es Paz en la guerra, cuya lectura aconsejo a cualquiera que se vea con las suficientes ganas de aguantar una prosa que aún no estaba del todo refinada (es la primera novela de SEU, es larga y puede hacerse aún más larga de lo que es). La aconsejo, especialmente, a las gentes del Gran Bilbao, haciendo especial incidencia en las gentes de Musques, Abanto y Ciérvana, Bilbao, Erandio y el valle de Asúa.

    Vaya resúmenes. En los comentarios de texto del colegios seguro que lo petabas!

    Sobre San Manuel Bueno, mártir, que la leería de veinteañero, me ha dejado un poco extrañado el hecho de que no vaya sobre la no creencia del cura. Mi comentario hubiera sido que usando como hilo conductor la falta de fe del cura, la novela habla de las contradicciones del hombre, de las ganas de creer, del miedo, de la anteposición del "deber" a la verdad...algo así.

    Para mi el cura era una persona que tenía que hacer y decir cosas en las que no creía con la esperanza de que a otros les fuera mejor que a él, entendiendo esto como su deber.



  • 7

    @Miramolín dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    Don Miguel de Unamuno y Jugo. Bilbao, 29 de septiembre de 1864 - Salamanca, 31 de diciembre de 1936

    Paz en la guerra (1897) Puntuación: 8,6/10
    La historia se desarrolla entre principios/mediados de la década de 1850 (lo digo de memoria) y finales de la década de 1870. Sigue la vida de dos familias bilbaínas y compañía desde el nacimiento de uno de los personajes (Ignacio Iturriondo), sin tener un protagonista fijo (aunque el mayor peso de la novela recae sobre Ignacio).
    El nudo sería la vida de los distintos personajes durante el asedio carlista de Bilbao y las operaciones militares del ejército legitimista en los alrededores de la villa, mezclándose con el principio del desenlace en el punto decisivo del avance republicano para liberar Bilbao, la batalla de Somorrostro.
    La evolución de los personajes es patente, sobre todo, en dos de ellos, Ignacio y Pachico Zabalbide (que encarna, al final de la novela, la forma de ser y de pensar del propio Unamuno... pero libre de los rasgos odiosos de don Miguel). No se trata de una novela barojiana, en la que está claro que existe el bien y existe el mal, y, por si eres retrasado y no te da para verlo, él te pinta quién representa el mal y quién representa el bien de manera clara para que lo pille hasta el tontolculo de los tontolculos del mundo mundial. En Paz en la guerra, hay gente que piensa de una manera concreta por lo que ha mamado, que ve el mundo como es, pero que, según avanza la novela, descubre que el mundo no es como era, sino que es como es. Dejándome de chorradas: en la guerra, los jóvenes, amigos de infancia, toman parte en dos ejércitos enfrentados o se niegan a participar en ella, porque su mismidad (guiño, guiño) no les permitía obrar de otra manera, dadas la educación que han recibido, las ideas que han mamado y, ante todo, la manera en que se han dejado empapar de esta fuente primigenia en la vida o se han impermeabilizado contra ella. Pero la guerra no deja de tocar a todos, y se dan cambios, tenues en gran parte de los mayores y en parte de los jóvenes, pero muy profundos en algunos de ellos, que se desencantan y, aún manteniendo como propia su manera de pensar y de sentir, su mismidad (guiño, guiño) sigue siendo suya, pero ha cambiado o, dado que es imposible que la mismidad cambie, ya que es siempre la misma, han llegado a comprenderla mejor, han visto el mundo (el físico y el de las ideas) con otros ojos, han evolucionado y, en el caso de algún que otro joven, como ya he dicho antes, se han desencantado.
    El estilo, como siempre, en el caso de Unamuno, está muy bien cuidado.

    Recuerdos de niñez y mocedad (1908) Puntuación: No soy capaz de puntuarlo. Aquí no puedo ser objetivo, ni acercarme.
    Relata los primeros años de la vida de Unamuno, como bien indica su título. Puede que sea su obra más tierna. Al igual que Paz en la guerra es la novela de Bilbao, Recuerdos... podría definirse como el cuento de los niños de Bilbao (si todos los niños fueran Unamuno, claro).

    Niebla (1914) Puntuación: 8/10
    No se me ocurre una manera de ahondar en esta novela sin destriparla. Podría decirse, seguro que equivocadamente (pero esto es mi puta reseña), que es contraponer al Unamuno idealista y al Unamuno real, representados, respectivamente, por Augusto Pérez y por el propio Unamuno, que hace de dios (narrador omnisciente y, en este caso, omnipotente). No voy a decir más.
    Es la única novela de Unamuno con tintes de humor, pero no deja de ser una novela de Unamuno, así que es oscura y con el usual mensaje deprimente.

    Abel Sánchez (1917) Puntuación: 6,5/10
    Trata de la vida de dos amigos, uno de ellos es afable y el otro es envidioso, como rasgos más definitorios. Sus familias se unen y trata de contraponer (típico de Unamuno, por otra parte) las dos formas de ser. Podría decirse, puede que equivocadamente, que es la novela de la iniquidad subrepticia típica de los españoles.

    La tía Tula (1921) Puntuación: 7,3/10
    En resumen, es una tía que se encarga de la familia que deja su hermana al morir, y que permite que todo se desarrolle a su alrededor sin que ella inicie nada, pero dirigiendo todo lo que surge a lo largo de la novela por donde ella quiere, sin tener en consideración nada más.
    Siendo parco: Es una novela para mujeres. En realidad, no, pero sí. Que me la coman los académicos.

    San Manuel Bueno, mártir (1930) Puntuación: 9,2/10
    Es una novela existencialista, la más unamuniana de todas. La gente suele entenderla mal, como si tratara de un cura que no cree en Dios; no es así. Se trata de un cura que, efectivamente, cree en Dios, pero... pero... Digamos que el momento esencial de la novela transcurre durante sus misas, hay un detalle que expone a la perfección la creencia de Manuel, y no lo desarrollo más. Nuevamente, Unamuno se despelota en forma de personaje; en este caso concreto, se expone a sí mismo espiritualmente, porque, y esto es importante, hay dos personajes que actúan de la misma manera, porque, si bien uno cree en Dios y otro no, salvo ese pequeño detalle, ambos creen en lo mismo o tienen la misma moralidad del bien ante todo: valen más los actos que las palabras, como siempre. Por lo tanto, Unamuno puede ser uno de estos dos personajes (él mismo se debatió durante toda su vida entre estos dos extremos) o , asimismo, un tercer personaje que admira y ama a Manuel y que comparte su destino, si bien no tienen absolutamente nada que ver, más allá de la creencia en Dios (don Miguel también tenía, muy de vez en cuando, ciertos puntos de creencia desmedida, una suerte de paroxismo religioso que no le duraba mucho, pero que suponían una gran regocijo para él, seguidos, claro está, de mazazos de pesimismo que duraban mucho más, volviendo a sumirlo en una lucha entre esos dos extremos).

    El espejo de la muerte (1913) Puntuación: 9/10
    Creo que leí una edición que contenía las de 1913 y alguna más (me parece que la de Sandalio estaba incluida, aunque no estoy seguro), por eso la pongo aquí, porque no creo que sea de 1913 (de hecho, muchas de ellas son bastante anteriores a 1913, si bien desconozco la fecha exacta) y es la edición que más fácilmente se puede encontrar actualmente.
    Se trata de un libro de cuentos o de novelas muy cortas. Digamos que son frasquitos pequeños de esencia de Unamuno, siempre girando en torno al ser y al dejar de ser, al sentido de ser o de no ser. ¿Hamletiano? Psé. Por qué no.


    ¿Por dónde empezar a leer a Unamuno? ¿Qué obras son prescindibles? ¿Qué obras son imprescindibles? ¿Y si quiero conocer mejor a Unamuno (a través de su narrativa)? ¿Cuál, de las obras de Unamuno que has leído, es tu favorita?

    Si no hay costumbre de lectura, lo mejor es empezar por El espejo de la muerte, porque son historias cortas, se pueden leer a saltos, pasar de la octava a la primera, de la primera a la vigésima... se puede leer como uno quiera y dejar de leer la historia que uno encuentre aburrida. Si hay costumbre de lectura, yo sugeriría que los hombres heterosexuales normales empezaran por La tía Tula y siguieran por Abel Sánchez, y que las mujeres heterosexuales normales empezaran por Abel Sánchez y siguieran por La tía Tula (cámbiese HH.HH.NN. por lesbianas y MM.HH.NN. por gáyers si se quiere; a mí, me la suda, yo habría sido tan feliz poniendo una sugerencia generalista para hombres y mujeres, pero puntualizo para los locos porque sé lo que es ser loco y lo que les gusta que se puntualice). Son las dos obras que pueden gustar más o menos, pero que no son la quintaesencia de Su Excelentísima Unamunidad (a partir de aquí, SEU) y que nos dan una idea de cómo escribe, ya que tiene un estilo que puede resultar pesado y es mejor que uno lo descubra leyendo una novela de las más normales , además de que son algo más breves que las más unamunianas. Una vez leídas, se puede pasar a cualquiera de las otras, porque van a gustar más, pero yo sugeriría seguir con Niebla. San Manuel Bueno, mártir puede ser demasiado unamuniana y, aunque sea una maravilla, Paz en la guerra puede ser un tostón terrible. Recomendaría huir de esta última si no hay una costumbre de lectura muy arraigada, pero no dejaría de leer, después de las tres sugeridas, El espejo de la muerte, entero o a trozos. Si la costumbre de lectura está muy arraigada, se puede empezar por cualquier libro, pero los imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir, también se puede disfrutar mucho de Paz en la guerra, pero no es una obra tan universal, no en vano se la subtitula como la novela de Bilbao, por lo que no existe esa cuasiobligatoriedad de leerla, como es el caso de las otras dos. No obstante, no dejaría de recomendar El espejo de la muerte.

    A modo de resumen de lo anterior, las obras "prescindibles" son Recuerdos de niñez y mocedad, La tía Tula y Abel Sánchez; mientras que las obras imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir.

    Si uno quiere conocer mejor a Unamuno, yo señalaría cinco obras. Sugeriría empezar con Niebla, para que uno piense "qué señor tan curioso" y se pregunte "de dónde sale este puto loco"; digamos que esta nivola es Unamuno cuando está de buenas, y puede despertar cierta curiosidad.
    Sugeriría seguir con Recuerdos de niñez y mocedad, para conocer a SEU cuando era renacuajo.
    Sugeriría seguir con Paz en la guerra, para entender la evolución de mozo a joven de SEU (fíjate en Pachico Zabalbide) y el amor de SEU por la villa de Bilbao y su amor-odio-tristeza por su tierra (que también puede verse en ciertas observaciones que hace en Recuerdos...).
    Una vez hemos visto que, vale, este tío viene de aquí, sugeriría pasar a San Manuel Bueno, mártir, la obra culmen de SEU. El Unamuno espiritual.
    Finalmente, y si tienes muchas ganas, Diario íntimo, una violación de la intimidad de Unamuno en toda regla. Sus diarios privados finiseculares. Es de lectura farragosa, yo nunca lo terminé, claro que lo usaba para leerlo en el baño y saltaba de páginas como me daba la gana, abriéndolas al azar.
    También sugeriría, si las ganas de conocer a SEU son muy grandes, acudir a la obra del doctor José Antonio Ereño Altuna, el mayor unamunista que haya existido hasta el momento.

    Mi novela favorita, cuya puntuación subjetiva es de 9,8 a 10, es Paz en la guerra, cuya lectura aconsejo a cualquiera que se vea con las suficientes ganas de aguantar una prosa que aún no estaba del todo refinada (es la primera novela de SEU, es larga y puede hacerse aún más larga de lo que es). La aconsejo, especialmente, a las gentes del Gran Bilbao, haciendo especial incidencia en las gentes de Musques, Abanto y Ciérvana, Bilbao, Erandio y el valle de Asúa.

    La madre que te parió qué tocho, has debido copiar algún trabajo del instituto o algo si no no me lo explico



  • 8

    @LISI dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    @Miramolín Si un día escribes una novela, quiero ser la primera en leerla.

    Pues, ya puedes aprender vascuence.

    @dehm dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    Vaya resúmenes. En los comentarios de texto del colegios seguro que lo petabas!

    Sobre San Manuel Bueno, mártir, que la leería de veinteañero, me ha dejado un poco extrañado el hecho de que no vaya sobre la no creencia del cura. Mi comentario hubiera sido que usando como hilo conductor la falta de fe del cura, la novela habla de las contradicciones del hombre, de las ganas de creer, del miedo, de la anteposición del "deber" a la verdad...algo así.

    Para mi el cura era una persona que tenía que hacer y decir cosas en las que no creía con la esperanza de que a otros les fuera mejor que a él, entendiendo esto como su deber.

    Yo nunca he sido buen estudiante, por incapacidad de tomarme en serio nada que no me parezca serio.

    Es que al cura le atormenta lo que te he puesto en el spoiler. Es como Unamuno en los momentos en que creía en Dios.

    @Doctor-Trivago dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    La madre que te parió qué tocho, has debido copiar algún trabajo del instituto o algo si no no me lo explico

    M'as pillao.



  • 9

    @Miramolín dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    @LISI dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    @Miramolín Si un día escribes una novela, quiero ser la primera en leerla.

    Pues, ya puedes aprender vascuence.

    La madre que te parió :facepalm:



  • 10

    @LISI dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    La madre que te parió :facepalm:

    Sí, ella fue quien me enseñó vascuence.



  • 11

    @Doctor-Trivago dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    @Miramolín dijo en [Plataforma] Puntuaciones y pequeñas reseñas de nuestros libros:

    Don Miguel de Unamuno y Jugo. Bilbao, 29 de septiembre de 1864 - Salamanca, 31 de diciembre de 1936

    Paz en la guerra (1897) Puntuación: 8,6/10
    La historia se desarrolla entre principios/mediados de la década de 1850 (lo digo de memoria) y finales de la década de 1870. Sigue la vida de dos familias bilbaínas y compañía desde el nacimiento de uno de los personajes (Ignacio Iturriondo), sin tener un protagonista fijo (aunque el mayor peso de la novela recae sobre Ignacio).
    El nudo sería la vida de los distintos personajes durante el asedio carlista de Bilbao y las operaciones militares del ejército legitimista en los alrededores de la villa, mezclándose con el principio del desenlace en el punto decisivo del avance republicano para liberar Bilbao, la batalla de Somorrostro.
    La evolución de los personajes es patente, sobre todo, en dos de ellos, Ignacio y Pachico Zabalbide (que encarna, al final de la novela, la forma de ser y de pensar del propio Unamuno... pero libre de los rasgos odiosos de don Miguel). No se trata de una novela barojiana, en la que está claro que existe el bien y existe el mal, y, por si eres retrasado y no te da para verlo, él te pinta quién representa el mal y quién representa el bien de manera clara para que lo pille hasta el tontolculo de los tontolculos del mundo mundial. En Paz en la guerra, hay gente que piensa de una manera concreta por lo que ha mamado, que ve el mundo como es, pero que, según avanza la novela, descubre que el mundo no es como era, sino que es como es. Dejándome de chorradas: en la guerra, los jóvenes, amigos de infancia, toman parte en dos ejércitos enfrentados o se niegan a participar en ella, porque su mismidad (guiño, guiño) no les permitía obrar de otra manera, dadas la educación que han recibido, las ideas que han mamado y, ante todo, la manera en que se han dejado empapar de esta fuente primigenia en la vida o se han impermeabilizado contra ella. Pero la guerra no deja de tocar a todos, y se dan cambios, tenues en gran parte de los mayores y en parte de los jóvenes, pero muy profundos en algunos de ellos, que se desencantan y, aún manteniendo como propia su manera de pensar y de sentir, su mismidad (guiño, guiño) sigue siendo suya, pero ha cambiado o, dado que es imposible que la mismidad cambie, ya que es siempre la misma, han llegado a comprenderla mejor, han visto el mundo (el físico y el de las ideas) con otros ojos, han evolucionado y, en el caso de algún que otro joven, como ya he dicho antes, se han desencantado.
    El estilo, como siempre, en el caso de Unamuno, está muy bien cuidado.

    Recuerdos de niñez y mocedad (1908) Puntuación: No soy capaz de puntuarlo. Aquí no puedo ser objetivo, ni acercarme.
    Relata los primeros años de la vida de Unamuno, como bien indica su título. Puede que sea su obra más tierna. Al igual que Paz en la guerra es la novela de Bilbao, Recuerdos... podría definirse como el cuento de los niños de Bilbao (si todos los niños fueran Unamuno, claro).

    Niebla (1914) Puntuación: 8/10
    No se me ocurre una manera de ahondar en esta novela sin destriparla. Podría decirse, seguro que equivocadamente (pero esto es mi puta reseña), que es contraponer al Unamuno idealista y al Unamuno real, representados, respectivamente, por Augusto Pérez y por el propio Unamuno, que hace de dios (narrador omnisciente y, en este caso, omnipotente). No voy a decir más.
    Es la única novela de Unamuno con tintes de humor, pero no deja de ser una novela de Unamuno, así que es oscura y con el usual mensaje deprimente.

    Abel Sánchez (1917) Puntuación: 6,5/10
    Trata de la vida de dos amigos, uno de ellos es afable y el otro es envidioso, como rasgos más definitorios. Sus familias se unen y trata de contraponer (típico de Unamuno, por otra parte) las dos formas de ser. Podría decirse, puede que equivocadamente, que es la novela de la iniquidad subrepticia típica de los españoles.

    La tía Tula (1921) Puntuación: 7,3/10
    En resumen, es una tía que se encarga de la familia que deja su hermana al morir, y que permite que todo se desarrolle a su alrededor sin que ella inicie nada, pero dirigiendo todo lo que surge a lo largo de la novela por donde ella quiere, sin tener en consideración nada más.
    Siendo parco: Es una novela para mujeres. En realidad, no, pero sí. Que me la coman los académicos.

    San Manuel Bueno, mártir (1930) Puntuación: 9,2/10
    Es una novela existencialista, la más unamuniana de todas. La gente suele entenderla mal, como si tratara de un cura que no cree en Dios; no es así. Se trata de un cura que, efectivamente, cree en Dios, pero... pero... Digamos que el momento esencial de la novela transcurre durante sus misas, hay un detalle que expone a la perfección la creencia de Manuel, y no lo desarrollo más. Nuevamente, Unamuno se despelota en forma de personaje; en este caso concreto, se expone a sí mismo espiritualmente, porque, y esto es importante, hay dos personajes que actúan de la misma manera, porque, si bien uno cree en Dios y otro no, salvo ese pequeño detalle, ambos creen en lo mismo o tienen la misma moralidad del bien ante todo: valen más los actos que las palabras, como siempre. Por lo tanto, Unamuno puede ser uno de estos dos personajes (él mismo se debatió durante toda su vida entre estos dos extremos) o , asimismo, un tercer personaje que admira y ama a Manuel y que comparte su destino, si bien no tienen absolutamente nada que ver, más allá de la creencia en Dios (don Miguel también tenía, muy de vez en cuando, ciertos puntos de creencia desmedida, una suerte de paroxismo religioso que no le duraba mucho, pero que suponían una gran regocijo para él, seguidos, claro está, de mazazos de pesimismo que duraban mucho más, volviendo a sumirlo en una lucha entre esos dos extremos).

    El espejo de la muerte (1913) Puntuación: 9/10
    Creo que leí una edición que contenía las de 1913 y alguna más (me parece que la de Sandalio estaba incluida, aunque no estoy seguro), por eso la pongo aquí, porque no creo que sea de 1913 (de hecho, muchas de ellas son bastante anteriores a 1913, si bien desconozco la fecha exacta) y es la edición que más fácilmente se puede encontrar actualmente.
    Se trata de un libro de cuentos o de novelas muy cortas. Digamos que son frasquitos pequeños de esencia de Unamuno, siempre girando en torno al ser y al dejar de ser, al sentido de ser o de no ser. ¿Hamletiano? Psé. Por qué no.


    ¿Por dónde empezar a leer a Unamuno? ¿Qué obras son prescindibles? ¿Qué obras son imprescindibles? ¿Y si quiero conocer mejor a Unamuno (a través de su narrativa)? ¿Cuál, de las obras de Unamuno que has leído, es tu favorita?

    Si no hay costumbre de lectura, lo mejor es empezar por El espejo de la muerte, porque son historias cortas, se pueden leer a saltos, pasar de la octava a la primera, de la primera a la vigésima... se puede leer como uno quiera y dejar de leer la historia que uno encuentre aburrida. Si hay costumbre de lectura, yo sugeriría que los hombres heterosexuales normales empezaran por La tía Tula y siguieran por Abel Sánchez, y que las mujeres heterosexuales normales empezaran por Abel Sánchez y siguieran por La tía Tula (cámbiese HH.HH.NN. por lesbianas y MM.HH.NN. por gáyers si se quiere; a mí, me la suda, yo habría sido tan feliz poniendo una sugerencia generalista para hombres y mujeres, pero puntualizo para los locos porque sé lo que es ser loco y lo que les gusta que se puntualice). Son las dos obras que pueden gustar más o menos, pero que no son la quintaesencia de Su Excelentísima Unamunidad (a partir de aquí, SEU) y que nos dan una idea de cómo escribe, ya que tiene un estilo que puede resultar pesado y es mejor que uno lo descubra leyendo una novela de las más normales , además de que son algo más breves que las más unamunianas. Una vez leídas, se puede pasar a cualquiera de las otras, porque van a gustar más, pero yo sugeriría seguir con Niebla. San Manuel Bueno, mártir puede ser demasiado unamuniana y, aunque sea una maravilla, Paz en la guerra puede ser un tostón terrible. Recomendaría huir de esta última si no hay una costumbre de lectura muy arraigada, pero no dejaría de leer, después de las tres sugeridas, El espejo de la muerte, entero o a trozos. Si la costumbre de lectura está muy arraigada, se puede empezar por cualquier libro, pero los imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir, también se puede disfrutar mucho de Paz en la guerra, pero no es una obra tan universal, no en vano se la subtitula como la novela de Bilbao, por lo que no existe esa cuasiobligatoriedad de leerla, como es el caso de las otras dos. No obstante, no dejaría de recomendar El espejo de la muerte.

    A modo de resumen de lo anterior, las obras "prescindibles" son Recuerdos de niñez y mocedad, La tía Tula y Abel Sánchez; mientras que las obras imprescindibles son Niebla y San Manuel Bueno, mártir.

    Si uno quiere conocer mejor a Unamuno, yo señalaría cinco obras. Sugeriría empezar con Niebla, para que uno piense "qué señor tan curioso" y se pregunte "de dónde sale este puto loco"; digamos que esta nivola es Unamuno cuando está de buenas, y puede despertar cierta curiosidad.
    Sugeriría seguir con Recuerdos de niñez y mocedad, para conocer a SEU cuando era renacuajo.
    Sugeriría seguir con Paz en la guerra, para entender la evolución de mozo a joven de SEU (fíjate en Pachico Zabalbide) y el amor de SEU por la villa de Bilbao y su amor-odio-tristeza por su tierra (que también puede verse en ciertas observaciones que hace en Recuerdos...).
    Una vez hemos visto que, vale, este tío viene de aquí, sugeriría pasar a San Manuel Bueno, mártir, la obra culmen de SEU. El Unamuno espiritual.
    Finalmente, y si tienes muchas ganas, Diario íntimo, una violación de la intimidad de Unamuno en toda regla. Sus diarios privados finiseculares. Es de lectura farragosa, yo nunca lo terminé, claro que lo usaba para leerlo en el baño y saltaba de páginas como me daba la gana, abriéndolas al azar.
    También sugeriría, si las ganas de conocer a SEU son muy grandes, acudir a la obra del doctor José Antonio Ereño Altuna, el mayor unamunista que haya existido hasta el momento.

    Mi novela favorita, cuya puntuación subjetiva es de 9,8 a 10, es Paz en la guerra, cuya lectura aconsejo a cualquiera que se vea con las suficientes ganas de aguantar una prosa que aún no estaba del todo refinada (es la primera novela de SEU, es larga y puede hacerse aún más larga de lo que es). La aconsejo, especialmente, a las gentes del Gran Bilbao, haciendo especial incidencia en las gentes de Musques, Abanto y Ciérvana, Bilbao, Erandio y el valle de Asúa.

    La madre que te parió qué tocho, has debido copiar algún trabajo del instituto o algo si no no me lo explico

    Pues no se lo ha copiado de por ahí. Vaya, vaya con el vasquito. Ahora sí que estoy impresionado.

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