El pensamiento religioso y el ego humano, para Asimov


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    Pongo por razones practicas algunos de los fragmentos más representativos para la idea del hilo, del relato 'Razón' de Isaac Asimov .

    >>Gregory Powell espació sus palabras con énfasis:
    -Hace una semana, Donovan y yo te montamos.
    (...)
    Finalmente el robot habló:
    -¿Se da usted cuenta, Powell, de la gravedad de semejante afirmación?
    -Algo te creó, Cutie -indicó Powell-. Tú mismo admites que tu memoria parece haber surgido ya madura de una absoluta virginidad hace una semana. Te estoy dando la explicación. Donovan y yo te montamos a partir de piezas que nos enviaron.
    Cutie se miró sus largos y flexibles dedos con una extraña actitud humana de mistificación.
    -Me da la impresión de que tiene que haer una explicación más satisfactoria para ello. Pues me parece improbable que ustedes me hayan creado a mí.
    El Terrícola soltó una repentina carcajada.
    -En nombre de la Tierra, ¿por qué?
    -Llámelo intuición. Eso es todo lo que hay por el momento. Pero tengo la intención de descubrirlo meditando un poco sobre ello. una cadena de razonamiento válido sólo puede desembocar en la determinación del a verdad, y no pararé hasta llegado ese punto.
    (...)
    -Cutie -dijo-, voy a intentar explicarte algo. Eres el primer robot que jamás haya mostrado curiosidad por su propia existencia; y creo que el primero que tiene realmente la suficiente inteligencia para comprender el mundo exterior. Ahora, ven conmigo.
    El robot se puso de pie lentamente y sus pies con plantas de gruesa esponja y goma no hicieron ruido cuando siguió a Powell. el Terrícola apretó un botón y una cuarta parte de la paredse deslizó a un lado. El grueso y claro cristal dejó el espacio al descubierto... salpicado de estrellas.
    -Lo he visto en las portillas de observación de la sala de máquinas.
    -Lo sé -dijo Poweel. ¿Qué crees tú que es?
    -Exactamente lo que parece... un material negro que está justo al otro lado de este cristal salpicado de relucientes puntos, siempre los mismos... y también que estos puntos giran y que las señales luminosas giran con ellos. Eso es todo.
    -¡Bien! Ahora quiero que me escuches con atención. La oscuridad es vacío... amplio infinito que se expande de forma infinita. Los pequeños y relucientes puntos son enormes masas de sustancia llenas de energía. Son esferas, algunas tienen millones de millas de diámetro... y, para comparar, esta estación sólo tiene una milla. Parecen tan diminutas porque están increíblemente lejos.
    (...continúa explicando la naturaleza de las estrellas)
    Cutie permaneció inmóvil delante de la portilla, como una estatua de acero. su cabeza no se movió cuando dijo:
    -¿De qué particular punto de luz afirma usted proceder.
    Powell buscó.
    -Aquí está. Ése muy brillante de la esquina. Lo llamamos Tierra -sonrió entre dientes, la buena y vieja Tierra. Hay miles de millones de personas como yo. Cutie... y aproximadamente dentro de dos semanas yo estaré allí de vuelta con ellos.
    (...)
    -¿Y dónde entro yo en esto, Powell? No me ha explicado mi existencia.
    -El resto es simple. Cuando empezaron a establecerse estas estaciones espaciales para proporcionar energía solar a lo planetas, eran dirigidas por humanos. Sin embargo, el calor, las fuertes radiaciones solares y las tormentas de electrones hicieron que el destino fuera difícil. Se elaboraron robots para reemplazar el trabajo humano y actualmente sólo son necesarios dos directivos humanos en cada estación. Estamos intentando reemplazar incluso a éstos, y aquí es donde entras tú. Eres el tipo de robot más superior jamás desarrollado y si demuestras tener la capacidad para dirigir esta estación independientemnte, no será necesario que vuelva nunca más un humano, salvo para traer piezxas de recambio.
    (...)
    -¿Pretende que me crea cualquiera de las complicadas e inverosímiles hipótesis que acaba de explicar? ¿Por quién me toma?
    Powell escupió unos trozos de manzana sobre la mesa y se puso colorado.
    -Porque, Cutie, no eran hipótesis. Eran hechos.
    Cutie parecía inflexible.
    -¡Esferas de energía que miden millones de millas! ¡Mundos con miles de millones de humanos! ¡Vacío infinito! Lo siento, Powell, pero no me lo creo. Descifraré el enigma por mí mismo. Adiós.

    -¿Está Powell aquí? (...) He venido para charlar con ustedes dos.
    Powell parecía incómodo.
    -He llegado a una conclusión -dijo el robot.
    -Cutie, te escuchamos.
    -Me he pasado los dos últimos días en una introspección concentrada -dijo Cutie-, y los resultados han sido más que interesantes. empecé con el primer supuesto seguro que consideraba me era permitido hacer: Yo pienso, por lo tanto existo...
    Powell lazó un gemido.
    -¡Oh, Júpiter, un robor Descartes!
    -¿Quién es Descartes? -preguntó Donovan-. Oye, tenemos que estar aquí sentados y escuchar a este maníaco metálico...
    -¡Cállate, Mike!
    Cutie prosiguió imperturbable.
    -Y la pregunta que surgió inmediatamente fue: ¿Y qué es la causa de mi existencia?
    La mandíbula de Powell se petrificó.
    (...)
    -Fíjense en ustedes -dijo Cutie finalmente-. Digo esto sin ningún ánimo de desprecio, ¡pero fíjense en ustedes! El material con el que están hechos es blando y fofo, carente de resistencia y fuerza, que depende de la energía de la oxidación ineficiente del material orgánico...
    >>Yo, por mi parte, soy un producto acabado. Absorbo energía eléctrica directamente y la utilizo con eficiencia casi al cien por ciento. Estoy compuesto de fuerte metal, estoy constantemente consciente y puedo soportar con facilidad los extremos del medio ambiente. Éstos hechos que, con la evidente proposición de que ningún ser puede crear otro ser superior a sí mismo, convierte sus estúpidas hipótesis en nada.
    -Está bien, hijo de un pedazo de mineral de hierro, si no te hemos hecho nosotros, ¿quién lo hizo?
    -Muy bien, Donocan. De hecho, ésta fue la siguiente pregunta. Evidentemente mi creador dfebe de ser más poderoso que yo, así que sólo existía una posibilidad.
    Donovan dirigió una mirada perpleja a su compañero:
    -Apuesto a que este chalado está hablando del mismísimo Convertidor de Energía.
    -¿Es así, Cutie? -preguntó Powell sonriendo bochornosamente.
    Estoy hablando del Señor -fue la fría y rápida respuesta. Fue la señal para una fuerte carcajada de Donovan, y el propio Powell lanzó una risita medio reprimida.
    -No me importa y tampoco me asombrará si se niegan a creerme. Estoy seguro de que ustedes dos no se quedarán aquí mucho tiempo. El propio Powell dijo que al principio sólo los hombres servían al Señor, que luego siguieron los robots para el trabajo de rutina, y, por último, yo mismo para la labor ejecutiva. Los hechos son indudablemente ciertos, pero la explicación ilógica del todo ¿Quieren saber la verdad que hay detrás de todo esto?
    -Sigue, Cutie. Nos diviertes.
    -El Señor creó primero humanos como el tipo más inferior, de formaión más simple. Gradualmente, los reemplazó por robots, el siguiente paso superior, y finalmente me creó a mí para ocupar el lugar de los últimos humanos. Desde ahora, yo sirvo al Señor.

    -><-

    Me gusta la alegoría que subyace de la razón científica de los dos astronautas frente al pensamiento religioso escenificado por el robot. "por lo tanto, a mí me ha creado el Señor".



  • 1

    He entrado e iba a preguntar por el resumen pero al final me lo he leído entero y no me arrepiento.

    Buen hilo.



  • 2

    @Trokke said:

    He entrado e iba a preguntar por el resumen pero al final me lo he leído entero y no me arrepiento.

    Buen hilo.

    Ya bastante sacrílego he sido cortando el relato de asimov, me alegro que no me pidas más esfuerzos. Un detalle para alguien tan impulsivo, con sus ..perforaciones.



  • 3

    Pillo sitio, mañana me lo leo.



  • 4

    Deux ex machina. Somos dioses condenados a la desaparición. Yo si creo que podemos crear seres más poderosos que nosotros, el problema será como nos ven ellos.



  • 5

    Buen hilo :mola:



  • 6

    @kokaine said:

    Deux ex machina. Somos dioses condenados a la desaparición. Yo si creo que podemos crear seres más poderosos que nosotros, el problema será como nos ven ellos.

    En la parte humana representada por el robot, se ve una crítica al ego de pensar que la razón de la existencia del mundo o lo demás es la propia.

    El resto del relato mola también, muestra como los robots desarrollan un estamento eclesiástico que tacha de pecado y sacrilegio todo lo que se pueda enfrentar a su conclusión.



  • 7

    Como toda máquina que funciona sobre una estructura lógica de primer o segundo orden, partir de premisas falsas (Dios & co) lleva a conclusiones equivocadas. La teoría de la evolución tampoco apoya la hipótesis de "ningún ser puede crear otro ser superior a sí mismo".
    El relato esta muy bien, por otro lado.



  • 8

    Como siempre, el orgullo del hombre no tiene límite :mgalletas:



  • 9

    @univac said:

    Como toda máquina que funciona sobre una estructura lógica de primer o segundo orden, partir de premisas falsas (Dios & co) lleva a conclusiones equivocadas. La teoría de la evolución tampoco apoya la hipótesis de "ningún ser puede crear otro ser superior a sí mismo".
    El relato esta muy bien, por otro lado.

    Sí, aunque esas premisas falsas son a veces conclusiones en sí mismas, de una observación limitada, de robot o humano. Como en el relato.
    Ciertamente esa hipótesis la sostiene en el relato la parte religiosa, y la existencia del robot es la propia demostración de la falsedad de ésta.



  • 10

    Habrá que leérselo.





Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.